Detente y Respira

¡Hola!

En esta ocasión, les quiero hablar sobre el tema de respiración consciente. Creo que todos damos por sentado que respiramos y así es; es algo que hacemos todos los días, en cada momento, pero de manera inconsciente. Los invito a que empiecen a sensibilizarse con su respiración. Hace toda la diferencia.


La respiración consciente es una experiencia, te permite darte cuenta de cómo te encuentras, de estar en el presente, de expandir el flujo de tu energía vital a cada célula de tu cuerpo, y te ayuda a restablecer el equilibrio entre mente y cuerpo. Al hacer consciencia de tu respiración, también haces consciencia de cómo se encuentra tu cuerpo, tus emociones, tu mente y tu alma.


Para respirar correctamente, todo lo que necesitas es liberar tu respiración: percibir y sentir cómo entra el aire y llena tus pulmones, y cómo sale. Relájate y déjate llevar por el ritmo de tu respiración. Si estás en un momento donde te sientes alterad@ y tu respiración está muy acelerada, deja que fluya; al hacerte consciente de tu respiración, ayudarás a tu cuerpo, a que poco a poco logre la calma.


Todos nos hemos encontrado en situaciones estresantes a lo largo de nuestra vida; hemos sentido enojo, impotencia, miedo, ansiedad, preocupación… al enfocarnos en nuestra respiración, inmediatamente nos trae al aquí y ahora, logrando un efecto tranquilizador.


El respirar de manera consciente, contribuye enormemente a nuestra salud y bienestar: nos llena de energía, nos aclara la mente, sentimos plenitud y tranquilidad. Cuanto más practiquemos conectarnos con nuestra respiración, sobre todo en aquellos momentos que nos sentimos angustiados, alterados o ansiosos, puede cambiar por completo nuestro humor y perspectiva, además de mejorar nuestros estados mentales y físicos.


Si intentamos hacer nuestra respiración consciente un hábito durante nuestro día, en diferentes momentos, respirando profundamente, dejando el aire por unos segundos dentro de nuestro cuerpo y luego exhalando, y lo repetimos unas 5 veces, esto nos permitirá ir encontrando, de una forma más sencilla, un estado de paz, y podremos tener una comprensión más amplia de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.


Estamos acostumbrados a vivir con prisas, a sobrecargarnos de actividades, a agobiarnos con miles de cosas en nuestro día a día. Al vivir en este trajín de correr todo el día, no nos damos cuenta de que no vivimos el presente, que no disfrutamos de la vida, de lo que tenemos, de una rica comida, de un bonito paisaje, de una buena compañía… dejamos de hacer las cosas que nos gustan. No organizamos nuestro tiempo de manera adecuada y, desgraciadamente, tarde es cuando nos damos cuenta de que pasó el tiempo y que dejamos de hacer muchas cosas que nos hubiera gustado hacer.

Por eso es muy importante ir despacio, detenernos y respirar conscientemente, buscar utilizar los tiempos adecuadamente para conseguir una mejor calidad de vida, para ser más responsables con el entorno y para gozar de esa paz interior que tan difícil resulta en nuestras sociedades.


Todos estamos conectados en el universo; muchas veces, podemos tener una gran oportunidad, un momento de inspiración, pero si no nos tomamos el tiempo para estar en calma, para estar atentos a recibir los mensajes del universo o permitirnos tener una revelación, el momento oportuno se nos pasa de largo.


Para que sucedan cosas nuevas en nuestras vidas, hay que hacerles espacio, hay que dejar sitio y definir bien las prioridades; buscar el ritmo apropiado para cada hora del día. Retomemos el gusto por las cosas sencillas, siendo conscientes de nuestro tiempo presente. Tratemos de escuchar nuestra voz interior. El valor del no hacer es inmenso; nuestra vida se define por lo que hacemos y pensamos, pero también por las ocasiones en que hemos dicho no a algo o a alguien. La lentitud y la paciencia son estados del alma. Necesitamos construir una nueva “normalidad”, dejar de considerar normal un ritmo, una forma de ir por la vida, que nos produce ansiedad y estrés.


Te invito a practicar la respiración consciente.


“SOY UNO CON LA RESPIRACION DE LA VIDA”


Recomendaciones para vivir con más calma:

· Practicar la meditación Mindfulness – Atención a la respiración.

· Detenernos varias veces al día, cerrar los ojos y respirar profundo.

· Dormir bastante.

· Comer despacio, saborear, ser consciente de lo que comemos y enfocarnos en el sentido del gusto al comer.

· Despegarnos de aparatos, radios, televisión, celulares y disfrutar el momento.

· Disfrutar cada vez que podamos de la naturaleza, ponernos en contacto con ella y escuchar los sonidos: los pájaros, el agua, los truenos; oler las flores y la tierra mojada; sentir el aire en nuestro rostro.

· Jugar con nuestra mascota.

· Reír todo lo que sea posible.

· Escuchar de vez en cuando música tranquila.

· Aprender a reconciliarnos con el silencio.

· Ver a los que nos acompañan con ojos nuevos, con calma y comprensión.

· Darnos el tiempo para amar, tanto a nosotros mismos, como a los demás.

· Aprender a vivir con menos cosas materiales y con más momentos de calidad.

· Comenzar el día dando las gracias.


“CUANTO RESPIRO ES LO QUE PERCIBO QUE ME MEREZCO”

Espero que este post te haya gustado y que te sirva para tu día a día. Me encantaría que me dejes un comentario y, si es posible, que lo compartas con tus conocidos.

Gracias por ser parte de mi sueño.

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